¿Se debería usar la Lengua Materna (L1) en clase? …

No existen unas reglas consolidadas y de fácil acceso sobre el uso o no de la L1 en clase, simplemente se anima a los profesores a que se muestren flexibles ante las necesidades de los alumnos. Según L. Prodromou:

…habrá ocasiones en que el uso de la L1 pueda proporcionar apoyo y seguridad a los alumnos más inseguros, e incluso pueda servir de plataforma de lanzamiento para las actividades comunicativas…La lengua materna del alumno puede considerarse como un elemento de apoyo más que como algo inservible y su potencial puede ayudar tanto al estudiante como al profesor, por tanto debe maximizarse. (1995:63)

Además, tal como se afirma en Instituto Cervantes (1994:124-125), hay que tener en cuenta que el nivel de dominio de la lengua de determinados grupos de alumnos puede hacer imposible utilizar el español para llevar a cabo procesos de comunicación en que el uso adecuado del español conlleva una rentabilidad máxima en el aprendizaje (la planificación de actividades, la auto-evaluación, las instrucciones del profesor, etc.), por lo que será necesario recurrir a otra lengua, generalmente la propia de los alumnos, que haga posible desarrollar el proceso de enseñanza y aprendizaje.

Se han señalado tres posibles razones para permitir el uso limitado de la L1 en clase (D. Atkinson 1987:422):

1. Se trata de la “estrategia preferida del alumno”. Si se les da la oportunidad, los alumnos escogerán que el profesor proporcione la traducción, especialmente en los niveles más bajos. La traducción y la transferencia parecen ser fenómenos naturales, una parte inevitable de la adquisición de una segunda lengua (ASL). Por tanto, los profesores deberían intentar trabajar de acuerdo a esta tendencia natural y no en contra de ella.

2. El hecho de permitir a los alumnos emplear su L1 es un rasgo de enseñanza humanista, puesto que permite a los estudiantes decir lo que quieren y, por tanto, evitar la frustración. Sin embargo, esto no quiere decir que se requiera un mayor uso de la L1 en clase, al contrario, se debería estimular a los alumnos para que utilizaran lo máximo posible la L2 para explicarse, pero el uso de la L1 no debería “prohibirse”.

3. Usar la L1 para explicar, por ejemplo, aspectos gramaticales, o para dar instrucciones complejas puede justificarse por el hecho de que ayuda a ahorrar tiempo.

A pesar de que la L1 desempeña un determinado papel en clase, es importante no olvidar, tal como se ha observado anteriormente en este análisis, que la interacción en la lengua meta es parte vital para progresar en el aprendizaje del nuevo idioma. Por tanto, no se recomienda una dependencia excesiva en la L1, ya que puede suceder lo siguiente (D. Atkinson 1987:426):

a. El profesor y/o los estudiantes pueden sentir que “realmente” no han entendido nada hasta que se ha traducido.

b. El profesor y/o los estudiantes son incapaces de observar diferencias entre los usos de las palabras de la L1 y la L2, simplificando hasta el punto de usar traducciones inexactas.

c. Los estudiantes durante el curso hablan al profesor en su lengua materna, incluso cuando ya pueden expresar bastante bien lo que quieren.

d. Los estudiantes no se dan cuenta de que en muchas actividades es esencial el uso exclusivo de [la lengua meta].

Además, también se ha señalado (ej., D. Willis 1990) que la lengua que el profesor emplea en clase puede ser la única oportunidad que tienen los alumnos de escuchar la L2 en situaciones significativas, por consiguiente un abuso excesivo de la lengua materna les puede privar del valioso “input comprensible” (S. Krashen).

Hay algunos profesores que son totalmente contrarios a utilizar cualquier otra lengua que no sea la meta en ningún momento de clase. Si tomamos esa decisión podemos controlarnos fácilmente porque depende de nosotros. El problema surge cuando son los alumnos los que utilizan la lengua no meta. Ejemplo: El profesor/a está intentando explicar, con muy poca fortuna, el significado de “sacar de quicio”. Ante el descontrol, los alumnos se empiezan a ayudar entre ellos utilizando otras lenguas.(E. Alonso, 1994:49)

A todo esto cabe añadir que:

(…) no puede implantarse de forma dogmática el uso exclusivo del español en el aula. Debe estimularse, sin embargo, su uso constante y voluntario no sólo en las actividades y en las prácticas de comunicación propias del programa de enseñanza, sino también en los procesos de comunicación que se desarrollan de forma espontánea entre el profesor y los alumnos, y en los de los alumnos entre sí. (Instituto Cervantes, 1994:125)

Según E. Alonso (1994:50-52), la traducción puede presentar tanto ventajas como inconvenientes:

Ventajas de la traducción:

  • Puede representar un ahorro de tiempo: si un alumno se bloquea por algún motivo que no forma parte de nuestros objetivos y una explicación nos desviaría del mismo, una traducción puede ser una solución fácil y efectiva.
  • Una ayuda para aclarar un concepto: los alumnos necesitan, piden algo concreto. Esta necesidad se produce principalmente cuando el profesor/a no está presentando los conceptos con claridad o se está trabajando con expresiones hechas o refranes. El alumno se siente perdido, tiene una ligera idea de lo que puede ser pero quiere una mayor seguridad.
  • Un respeto al hábito de aprendizaje de los alumnos: muchas personas han aprendido a través de la traducción. Si se les obliga de repente a aprender de otra manera pueden sentirse frustrados. El uso controlado de la traducción les puede dar seguridad, aunque poco a poco se intente que ésta sea menos frecuente.
  • Un medio de comprobación para ver si han entendido el concepto: para ello el profesor/a, después de explicar algo en la lengua meta, pide a uno de los alumnos que lo formule en su lengua materna.

Peligros de la traducción:

  • Buscar siempre el equivalente exacto: por diferencias culturales y de forma de vida hay palabras o expresiones que son muy difíciles de traducir. A veces no existen (“tapas” en español); otras, un término corresponde a varios (estación: gare, saison) o viceversa (glass: vaso, copa, cristal).
  • Abusar de ella y caer en la rutina de explicar todo en la lengua de los alumnos, y ellos utilizarla porque es más cómodo.
  • Si se utilizan las dos lenguas, es decir, primero la lengua meta y luego la traducción, puede ser en ocasiones un ejercicio muy bueno, aunque puede ocurrir que los alumnos desconecten en la primera parte, que es más costosa, porque saben que luego van a oírlo en su lengua.
  • Ayudar más a unos alumnos que a otros en el caso de que el grupo sea multilingüe y el profesor/a sólo conozca una de las lenguas y la utilice frecuentemente.
  • Los alumnos pueden estar tan acostumbrados a traducir que, cuando el profesor/a esté tratando de explicar algo con otros medios, éstos empiecen a darse unos a otros la traducción a medida que van entendiendo.
  • Olvidar las palabras, ya que es más fácil que ocurra, si sólo se da la traducción, porque entonces no se trabaja el contexto y no se tiene ninguna asociación para recordar.
  • Hacer la lengua menos accesible, menos natural, porque el alumno tiene que buscar primero en su lengua y luego traducir

Conclusión:

En este análisis se ha observado el cambio que en la historia de la enseñanza de idiomas han sufrido las consideraciones sobre el uso que se debe hacer de la lengua materna en clase. Los estudios recientes en (ASL), así como la realidad socio-política de muchos contextos de enseñanza, conciben el aprendizaje de lenguas como una actividad básicamente interlingual y, además, ahora los debates tienden a centrase sobre el rol preciso que en clase de L2 tiene la L1. De un tiempo a esta parte, la traducción en clase, después de años en que ha sido considerada persona non grata principalmente por relacionarla con el desfasado método de Gramática-Traducción, ha recuperado cierta credibilidad. Actualmente se acepta que el método de Gramática-Traducción pueda tener un mínimo de aceptabilidad puesto que tras de sí se esconde un enfoque interlingual.

* L1: Lengua materna.

* ASL: Adquisición de una segunda lengua.

About Oriella Escobar :)

Name: Oriella Escobar R. Country: Australia. Interests: Languages, Education, World's cultures, travelling, recipes, friendship, etc. Profession: Language Teacher (French, Spanish and English) Personal Quote: “What we know is a drop of water, what we ignore is the ocean” (Isaac Newton).
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